Cucu


Sinceramente, si.  La cagabas de manera catastrófica con tanto desprecio, tus vulgaridades y golpes bajos. Pero claro, una mirada tuya o un gesto sutil con la mano enriquecía tanto el ambiente, que era francamente difícil mantener el ritmo . Además no sé de que me quejo, siempre y cuando fueran acompañados de alguna caricia física o verbal disfrutaba de tus descalificaciones y en muchos casos (sin lugar a dudas) las provocaba. 
Había llevado tanto tiempo  ese saco de personalidades cambiantes a cuestas que encontrarlas de nuevo contigo fue toda una revelación,  una revelación deliciosa y mucho mas delicioso aun, que las compartieras conmigo y las usaras contra mi.

La princesa y el enano.


Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día en que cumplía trece años hubo una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos….. Pero la princesa se aburría. Entonces, apareció un enano, un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire. El enano fue todo un acontecimiento.
Bravo, Bravo, decía la princesa aplaudiendo y sin dejar de reír, y el enano,contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. “Sigue saltando, por favor” dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos…..
Al rato, el enano, orgulloso de haber agradado a la princesa, decidió ir a buscarla, convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque. “Ella no es feliz aquí” pensaba el enano. “Yo la cuidaré y la haré reír siempre”. El enano recorrió el palacio, buscando la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vio algo horrible. Ante él había un monstruo que
lo miraba con ojos torcidos y sanguinolentos, con unas manos peludas y unos pies enormes. El enano quiso morirse cuando se dio cuenta de que aquel monstruo era él mismo, reflejado en un espejo. En ese momento entró la princesa con su séquito.
“Ah estas aquí, qué bien, baila otra vez para mí, por favor”. Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso. “Ya no bailará más para vos, princesa” le dijo. “¿Por qué?” preguntó la princesa. “Porque se le ha roto el corazón”. Y la princesa contestó: “De ahora en adelante, que todos los que vengan a palacio no tengan corazón”.

Oscar Wilde

thousand /eyes- monster>

Si. Es muy probable que estuviéramos en un error.
 Que tarde o temprano acabáramos arrepentidos, pero a ninguno de los dos se nos ocurrió rectificarlo ni sentarnos a hablarlo. Creo que era eso lo que nos hacía diferentes a los demás, ser conscientes del mal que hacíamos al mundo (juntos) y soportarlo disfrutándolo, sin ese remordimiento hipócrita que nos hiciera parecer buenos en apariencia. No queríamos la excusa de nuestro comportamiento infundada en un mal hogar que inspirara la caridad humana y que diera pie a la segunda oportunidad.
Todos los cartuchos estaban quemados ya.
Todas las lanzas a nuestro favor partidas.
 Juventud y hormonas manejaban nuestros cuerpos sin control.
Construíamos nuestros castillos en el aire con paredes de humo y vigas de alcohol
Pero tarde no era la palabra.
Al contrario, el juego acababa de empezar y jugar se nos daba terriblemente bien.

Fragua

Salgo bonita, pero me encanta la foto, tan espontánea

eaea

Azul de prusia

Camino escuchando el ruido que crean mis huellas en los charcos . No puedo creer lo que acaba de pasar,  tu tampoco lo creerás cuando te lo cuente; suele pasarme que cuando tu me hablas te escucho bien.  A veces parece que me adentro en una cueva oscura y lo que mi mente recibe es el eco remoto de lo que acabas de decir, pero en la inmensa mayoría te entiendo a la perfección. Pero suele ocurrir que cuando me toca hablar a mí me sumerjo en una piscina. No sé nadar. Tu imagen se difumina con las ondas, pero te intuyo fuera esperando mientras mis rodillas topan con el fondo.  Armada de valor me dispongo a hablar, y sólo consigo que el agua inunde mi boca y las olas se llevan mis palabras para ti.
 Es increíble cómo se desdobla mi personalidad contigo; una te mira inquieta mientras sujetas mis manos y me rozas con tus ojos,  tus miradas níveas  y la otra se ahoga.

01217052011

Piscina

Ondina

Ilustración de un cuento precioso, para un trabajo de bachiller. Viejuno pero me gusta oye.

Gris marengo


Y ahora sí, mi cara es un poema. Ni todo el whisky de esta ciudad podría crear en mí una actitud sincera para decir lo mucho que me alegro por ti, aunque sólo fuera como un traje desechable que pienso rasgar en cuanto te des la vuelta y dejes de mirarme para comprobar si estoy bien. A la gente no suele gustarle la gente falsa, pero dime como sujetar una sonrisa artificial que se escapa para maquillar este desastre.

Sólo estoy esperando. Sé que este momento tiene un número limitado de segundos y que se están  consumiendo, vamos a desear que su fin llegue antes que el mío.

213215052011

Amarillo de nápoles.

Todavía pienso en aquel viaje que hicimos, supongo que tu no. Intuyo que fue soñado, no pudo ser tan idílico. No recuerdo esfuerzo físico más que el de mantenerte la mirada. O no ruborizarme cuando tus sonrisas se materializaban en caricias y caminaban hacía mí. Aquel café sobre una inestable mesa de forja rota que seguro que no visualizas, dejando que los rayos del astro rey tatuaran nuestra piel,  mientras jugábamos a entrelazar palabras creando temas mundanos y banales a los que tan sólo tú y yo sabíamos encontrar un revés especial y tan absurdo como aquel viaje.

Y ahora sí que confirmo que fue un sueño.

Jamás he tomado café. Lo siento, más por mí que por ti.

08/05/11-15:27

Adele-Daydreamer

Ca-ca-ca-caturday!

No me gusta, me encanta.
Y el dibujo también.

Pío.


Caballos

Padre e hijo

Sin acabar, padre e hijo en el taller de talla en madera, preparandose para la exposición.

Listen and feel. Lesson one.

                                  Enviudó, se vino a vivir conmigo y se volvió moderna.

Amén.

No sabemos a quien rezar.

Ícaro


Sin acabar, subiré fotos finales proximamente.